Imagenes Juego de Pelota

El juego de Pelota

A lo largo de la historia del mundo, numerosas civilizaciones han practicado distintos juegos de pelota. Solían competir individualmente, desarrollándose el juego en praderas convenientemente delimitadas; el juego permitía la distracción y el desafío personal. La pelota es por lo tanto un juego universal; las formas más codificadas del juego se encontraban en América del Sur, Oriente Medio o Europa Occidental. El Jeu de Paume, el juego del tamboril, el del tamiz, son manifestaciones vivas de los antiguos juegos de pelota y la pelota vasca y el tenis son legados directos de aquellos juegos.1

En el México prehispánico fue común la práctica de un complejo ritual conocido como Juego de Pelota, el cual sintetizaba el conocimiento del universo conocido por los antiguos mexicanos y comprendía una serie de ceremonias en las que participaban los jugadores, los sacerdotes y las deidades patronas del ritual. 2

La compleja estructura del juego obedecía a aspectos sociopolíticos y religiosos, y además conllevaba una serie de significados y funciones, tales como: portal al inframundo, escenario para la representación de batallas cósmicas entre los diversos cuerpos celestes, rituales de fertilidad, ceremonias de guerra, ceremonias políticas y religiosas, ejecución de sacrifi- cios humanos, etcétera.3

Las ceremonias incluían la preparación física; el ayuno y la purificación de su cuerpo; el enfrentamiento de los jugadores en las canchas construidas ex profeso, y, finalmente el sacrificio de un jugador mediante la decapitación o la extracción del corazón.4

Esta práctica era parte integral de la sociedad como lo atestiguan las cerca de 2 000 canchas que se han encontrado en el territorio que se extiende entre el suroeste de Estados Unidos y El Salvador. La importancia de este juego se aprecia, además de la cantidad de canchas existentes, en la profusión de representaciones en el arte de los olmecas, zapotecas, mixtecos, teotihuacanos, mayas, toltecas y aztecas, lo cual indica que el juego era una actividad perteneciente a una cosmovisión pan mesoamericana. 5

Investigaciones sobre el origen del juego de pelota

No se sabe exactamente cuándo ni dónde se originó el juego de pelota mesoamericano, aunque es probable que se originase a principios de 1400 a. C. en la región donde crece el árbol de caucho, es decir, en las zonas tropicales de Mesoamérica. Las tierras bajas costeras a lo largo del Océano Pacífico en la región de Soconusco son un candidato a la cuna del juego de pelota.7 Ahí, en Paso de la Amada, los arqueólogos encontraron el más antiguo campo del juego de pelota descubierto hasta la fecha, que data de aproximadamente 1400 a. C. Otro candidato es el Istmo de Tehuantepec, a lo largo de la costa del Golfo de México en la tierra de los olmecas. Los mexicas se referían a sus contemporáneos del Posclásico que habitaban la región en aquel tiempo, como olmeca (es decir, «la gente de caucho»), ya que la región se asociaba con la producción de látex. Las pelotas de goma más antiguas conocidas provienen de la ciénaga de sacrificio en El Manatí, un sitio asociado con la civilización olmeca temprana, ubicado en el interior de la cuenca del río Coatzacoalcos. De esa fuente de agua dulce, los aldeanos, y posteriormente los arqueólogos, recuperaron una docena de pelotas con diámetros que varían de 10 hasta 22 cm. Cinco de estas pelotas han sido datadas y se remontan a la primera fase de ocupación conocida del sitio, aproximadamente 1700-1600 a. C. Estas pelotas de goma fueron encontradas junto con otras ofrendas rituales enterradas en el lugar, indicando que incluso en esta temprana fecha el juego de pelota ya tenía connotaciones religiosas y rituales. Los pobladores locales también encontraron un tipo de piedra «yugo» frecuentemente asociado con juegos de pelota mesoamericano, abriendo la posibilidad evidente de que estas pelotas de goma estuviesen relacionadas con el juego de pelota ritual y no fuesen simplemente una forma de ofrenda independiente. Las excavaciones en el yacimiento olmeca cercano de San Lorenzo Tenochtitlán también revelaron una serie de figurillas de jugadores de pelota, que fueron fechadas mediante datación por radiocarbono en el periodo 1250-1150 a. C. Se localizó también un campo de juego de pelota rudimentario que data de 600-400 a. C., es decir de una ocupación posterior que la de San Lorenzo.

Aparentemente el juego de pelota se difundió de las tierras bajas tropicales hacia el centro de México. Desde alrededor del 1000 a. C., o antes, figuras de peloteros fueron incluidas en entierros en Tlatilco y figurillas con un estilo semejante y que datan del mismo período fueron encontradas en el yacimiento cercano de Tlapacoya. También fue en este periodo cuando se elaboraron las figurillas de jugadores de pelota en el estilo de Xochipala en Guerrero. Aunque no se encontraron campos de juego de la misma época en Tlatilco y Tlapacoya, es posible que en estas áreas y en aquel tiempo el juego de pelota se jugara en pistas con bordes perecederos o marcadores de pista temporales.

Alrededor del 300 a. C., aparece evidencia de la existencia del juego de pelota en la mayor parte de los registros arqueológicos de Mesoamérica, incluyendo campos de juego en el valle central de Chiapas, donde se encontraron los campos más antiguos después de los de Paso de la Amada, y en el valle de Oaxaca. También aparecen representaciones del juego de pelota en la cerámica del occidente mexicano.6

El juego de pelota entre los nahuas

Fray Bernardino de Sahagún describe una ceremonia que los mexicas realizaban el último día del mes de panquetzaliztli en el teotlachco de Tenochtitlan, dedicada a Paynal, dios de las batallas, que fue una advocación de Huitzilopochtli. La ceremonia se iniciaba con una procesión que tocaba varios sitios de la ciudad, en la cual se transportaba la imagen del dios y se le depositaba después en el templo de Huitzilopochtli, en donde el tlatoani hacía una ofrenda. Al amanecer del día siguiente, se llevaba la imagen al teotlachco, con cuatro cautivos de guerra para ser sacrificados, dos a Amapan y dos a Oappatzan, deidades del juego y de la pelota; luego los arrastraban por el campo, que quedaba ensangrentado, y los guerreros hacían una solemne representación bélica. Esta ceremonia refleja la íntima relación entre el juego y la guerra, ambos una lucha de contrarios, relación que se muestra en los relieves de la cancha del juego de pelota de Chichén Itzá, Yucatán, en donde los jugadores, que practican un sacrificio por decapitación, llevan atavíos guerreros.

Las canchas del juego de pelota

Entre los nahuas la cancha de juego era llamada tlachco. En tanto que el acto de jugar se denominaba tlachtli o ulamaliztli. Las fuentes nos dan a conocer la forma de los campos de juego y el hecho de que todas las ciudades tenían sus canchas, por lo general en forma de I, es decir, cerradas por los cuatro lados. Las estructuras estaban encaladas y pintadas, y sobre el piso había una línea transversal de color negro o verde llamada tlécotl, pintada con una hierba de carácter mágico, que dividía la cancha en dos partes. Los anillos o tlachtemalácatl estaban decorados con relieves o pintados con símbolos pintados asociados a la guerra y a los astros.

Además, el juego parece haber sido exclusivamente masculino, aunque fray Bartolomé de las Casas vio partidos entre mujeres, tal vez en la isla La Española. En el siglo XVI, según las fuentes, el juego ya tenía un carácter profano y popular, pues no hay mención de que los sacerdotes realizaran encuentros con carácter ritual. En los juegos participaban tanto pipiltin (nobles) como macehualtin (no nobles), ya sea jugando o mirando. 7

El juego de pelota entre los mayas

Como ha sido indicado en el Popol Vuh (1993), la historia de la creación de los quiché maya, a través de la historia de los héroes gemelos Hunahpú y Xbalanqué, presenta la relación intrínseca que hay entre los conceptos de la vida y de la muerte con el juego de pelota. De este mito

podemos concluir que la resurrección y el renacimiento son un producto del sacrificio, especialmente la muerte por decapitación (Schele y Freidel 1990: 76-77).

El juego de pelota es la metáfora fundamental de la vida que surge de la muerte: el sacrificio de los antepasados y su apoteosis ocurren en el contexto de juegos de pelota con los Señores de Xibalbá (dioses de la muerte). En otras palabras, la vida se le ha arrancado, se le ha ganado a la muerte. La forma del sacrificio asociado con el juego de pelota es específicamente por decapitación y sabemos que la cabeza cortada del sol-jaguar y el juego son conceptos fundamentales en la concepción maya de la guerra (Schele y Freidel 1990: 451). Se creía que las canchas eran los portales o entradas al inframundo, los umbrales donde los hombres y los dioses interactuaban. Ellas eran literalmente montañas hendidas, “vaginas dentadas” o bocas que conducían al vientre de la tierra: un descenso que llevaba al héroe cultural al inframundo. Las canchas funcionaban como fuerza mediadora y equilibrante; por eso están localizadas en áreas centrales de complejos arquitectónicos, tales como Palenque, Copán, Piedras Negras, Yaxchilan, Caracol, Tikal y Río Bec.8

Como era de esperar de un juego practicado durante un período tan largo y en tantas culturas, con el tiempo y lugar se desarrollaron variaciones en los detalles, y por lo tanto el juego de pelota mesoamericano puede ser visto con mayor precisión como una familia de juegos relacionados.9

Con la llegada de la colonización española, el juego de pelota perdió su carácter ritual y casi desapareció e incluso fue prohibido por las autoridades religiosas por estar ligado a prácticas de la antigua religión indígena. Ciertas variedades de juego sobrevivieron a la Inquisicion y a Torquemada que vio al diablo en cada cancha donde se jugaba, propugno su destrucción, no sin antes maravillarse del material, llamado ulli o hule, que se usaba en estas tierras para la fabricación de las pelotas: “eran tamañas como unas grandes bolas de jugar a los bolos y eran macizas de cierta goma o resina y muy liviana y saltan como pelota de viento” (en referencia a las pelota españolas de vejiga de animal.10

Años posteriores a la conquista española, los ingleses se lanzaron a dominar territorios que no habían colonizado los españoles, de esta forma tomaron Belice y las costas de Honduras y Nicaragua.En Belice los barcos ingleses pudieron haber llegado a presenciar y jugar con los nativos a los que se identificaron como “Zoque”, pronunciado a partir del nombre original “Zokher” y así se llevaron algunos balones y lo jugaban en los barcos (sin rebotarlos mucho pues se caían al mar) y haciendo la suerte de introducirla en un cajón, hacia nacido “El Soccer”.11

El juego de pelota en los estados de Michoacán y Guerrero se juega una variedad en la que se usan bastones y se llama Pelota Purépecha o Tarasca; en ocasiones, se le prende fuego a la pelota y se juega de noche, por lo que le llaman Juego de Pelota Encendida. En Oaxaca se juega con una manopla y se le llama Pelota Mixteca. En el estado de Sinaloa se le llama ulama y se juega en el norte (Guamúchil, Mocorito) en sus variedades de antebrazo y de mazo, mientras que en el sur (Escuinapa e inmediaciones de Mazatlán: Los Llanitos-El Chamizal, La Sávila, y La Mora Escarbada) se juega con la cadera (Aguilar-Moreno en proceso).12 Sus variantes son algunos de los 180 deportes que actualmente investiga y difunde la Federación Mexicana de Juegos y Deportes Rituales Autóctonos y Tradicionales, impulsora a su vez de la Asociación Panamericana de Juegos y Deportes Autóctonos y Tradicionales. El juego de pelota mesoamericana ha sido exhibido en encuentros de deportes tradicionales en Europa, y es practicado con fines folklóricos en el centro y norte de América. En la previa del mundial de futbol de Alemania en 2006, el juego de pelota hizo una gira alemana como parte del programa cultural oficial de la FIFA, por ser “el pok-ta-pok lo que hoy es el futbol”.13

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuentes

https://es.wikipedia.org/wiki/Pelota_vasca

http://www.evaluacion_old.inah.gob.mx/historicos/acumulado/eje3/PDF/Ficha%20tecnica_Cosmovision%20y%20destreza.pdf

file:///C:/Users/oscar/AppData/Local/Packages/Microsoft.MicrosoftEdge_8wekyb3d8bbwe/TempState/Downloads/45569-120716-1-PB.pdf

http://www.evaluacion_old.inah.gob.mx/historicos/acumulado/eje3/PDF/Ficha%20tecnica_Cosmovision%20y%20destreza.pdf

file:///C:/Users/oscar/AppData/Local/Packages/Microsoft.MicrosoftEdge_8wekyb3d8bbwe/TempState/Downloads/45569-120716-1-PB.pdf

https://es.wikipedia.org/wiki/Juego_de_pelota_mesoamericano

https://arqueologiamexicana.mx/mexico-antiguo/las-canchas-y-los-jugadores-de-pelota-en-mesoamerica

file:///C:/Users/oscar/AppData/Local/Packages/Microsoft.MicrosoftEdge_8wekyb3d8bbwe/TempState/Downloads/45569-120716-1-PB.pdf

https://es.wikipedia.org/wiki/Juego_de_pelota_mesoamericano

http://El juego de pelota. Revista de arqueología Mexicana. No 44

http://actitudindigena.blogspot.com/2016/07/origenes-del-futbol-y-el-juego-de-pelota.htm

file:///C:/Users/oscar/AppData/Local/Packages/Microsoft.MicrosoftEdge_8wekyb3d8bbwe/TempState/Downloads/45569-120716-1-PB%20(1).pdf Aguilar-Moreno, Manuel. Ulama: pasado, presente y futuro del juego de pelota mesoamericano. Anales de Antropología Volumen 49-1.Instituto de Investigaciones Antropológicas. UNAM. Enero 2015

https://www.vice.com/es_mx/article/bnegkz/la-pelota-mesoamericana-el-origen-de-todo-esto

 

 

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