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Día de muertos en México

La cultura de México se caracteriza por una variedad de celebraciones que se realizan en torno a las costumbres, creencias y tradiciones, heredadas de nuestros abuelos, que han pasado de generación en generación, hasta llegar a nuestros días.1

La celebración de los Días de Muertos es una ceremonia popular cuyo significado es mágico-religioso; en ella se invoca a los espíritus de los ancestros para invitarlos a “convivir” en el mundo terrenal, por lo que se procura halagarlos en la forma más cálida y atenta. 2

Se tiene la creencia de que al morir el alma deja el cuerpo para luego dirigirse a otro lugar, pero regresa cierto tiempo para estar brevemente con sus allegados. Los muertos retornan a su hogar porque son atraídos por sus antiguas pertenencias o por el amor de sus deudos.

El hombre siempre ha realizado ceremonias en honor a sus difuntos, en todas las culturas de diversos pueblos y épocas, las cuales son tan antiguas como la humanidad misma.

Los antecedentes de la fiesta de difuntos actual y del concepto de la muerte entre los habitantes de nuestro país pueden encontrarse tanto en las creencias prehispánicas, como por las que trajeron los conquistadores y frailes evangelizadores a partir de la Conquista.3

Se puede asegurar que la mayoría de la población de México no permanece indiferente a tan arraigada tradición, cada pueblo tiene distintas formas de vivir el culto que de alguna forma fortalece los vínculos familiares evocando la memoria de los seres queridos.4

Características de las ofrendas

* Altar

El altar es la representación artística moldeada en los significados de la visión que todo un pueblo tiene sobre el tema de la muerte, y de cómo este símbolo conduce a distintos temas implícitos y los representa en forma armónica dentro de un solo enunciado.

El altar se conforma de la siguiente manera:

Se coloca en una habitación, sobre una mesa o repisa cuyos niveles representan los estratos de la existencia. Los más comunes son los altares de dos niveles, que representan el cielo y la tierra; en cambio, los altares de tres niveles añaden a esta visión el concepto del purgatorio.

En un altar de siete niveles se simbolizan los pasos necesarios para llegar al cielo y así poder descansar en paz. Este es considerado como el altar tradicional por excelencia.

En su elaboración se deben considerar ciertos elementos básicos. Cada uno de los escalones se forra en tela negra y blanca y tienen un significado distinto. En la actualidad los altares tambien se cubren con manteles, papel picado y metates.

Colocación de la ofrenda por escalón.

1. Primer escalón: va colocada la imagen de un santo del cual se sea devoto.

2. Segundo: se destina a las ánimas del purgatorio; es útil porque por medio de él el alma del difunto obtiene el permiso para salir de ese lugar en caso de encontrarse ahí.

3. Tercer escalón: se coloca la sal, que simboliza la purificación del espíritu para los niños del purgatorio.

4. Cuarto: el personaje principal es otro elemento central de la festividad del Día de Muertos: el pan, que se ofrece como alimento a las ánimas que por ahí transitan.

5. Quinto: se coloca el alimento y las frutas preferidas del difunto.

6. Sexto escalón: se ponen las fotografías de las personas ya fallecidas y a las cuales se recuerda por medio del altar.

7. Séptimo escalón: se coloca una cruz formada por semillas o frutas, como el tejocote y la lima.5

En los panteones comunitarios los difuntos tambien reciben sus ofrendas y son atendidos con esmero y afecto; si bien de manera especial durante los días de los “santos difuntos”, los familiares cuidan el arreglo de esas tumbas y nichos y llevan objetos del gusto de sus difuntos, limpian o reacomodan los objetos que conforman su nueva morada se reúnen para rezarles, recordándolos con narraciones anecdóticas, algunos optan por llevarles música, hasta mariachi para cantarles sus piezas favoritas. 6

> Elementos del altar de muertos

Aunque los elementos de la ofrenda pueden variar de acuerdo a la localidad, región, cultura o familia siempre hay elementos básicos que todas las ofrendas deben llevar:

A. Imagen del difunto.

B. La cruz.

C. Imagen de las ánimas del purgatorio.

D. Copal e incienso. Arco.

E. Papel picado.

F. Velas, veladoras y cirios.

G. Agua.

H. Flores.

I. Calaveras: ya sean de azúcar, barro, chocolate o yeso.

J. Comida.

K. Pan.

L. Bebidas alcohólicas.

Significado de los elementos en las ofrendas (calaveritas de azúcar, flores, fotos, comida)

El altar es el sitio sagrado donde los vivos honran a sus muertos. Cada uno de los materiales que se usan para construir el altar tiene un significado especial que invita al espíritu a viajar desde el mundo de los muertos para que conviva ese día con sus deudos.

> Imagen del difunto.

Se coloca una imagen, pintura o fotografía del difunto. Dicha imagen honra la parte más alta del altar y guía al espíritu hacia ella. Se coloca de espaldas, y frente a ella se pone un espejo para que el difunto solo pueda ver el reflejo de sus deudos, y estos vean a su vez únicamente el del difunto.

> La cruz.

En todo el altar se colocan simbolismos referentes a la cruz, la cual es elemento agregado por los evangelizadores españoles con el fin de incorporar el catolicismo entre los naturales y en tradición tan arraigada como era la veneración de los muertos. Una cruz se coloca en la parte superior del altar a un lado de la imagen del difunto. Se coloca una cruz pequeña de sal en el altar que sirve como medio de purificación de los espíritus, y una cruz de ceniza que le ayudará al espíritu a salir del purgatorio.8

> Imagen de las ánimas del purgatorio.

Esta se coloca para que igual que la cruz de cenizas, en el caso de que el espíritu del muerto se encuentre en el purgatorio, este facilite su salida. Según la religión católica, los que mueren habiendo cometido pecados veniales sin confesarse deben de expiar sus culpas en el purgatorio.

> Copal e incienso.

El copal es un elemento prehispánico que limpia y purifica las energías de un lugar y las de quien lo utiliza; el incienso santifica el ambiente. El humo del copal purifica el espacio de malos espíritus, lo que permite a el alma llegar al hogar sin miedo.

> Arco.

El arco se coloca en la cúspide del altar y simboliza la entrada al mundo de los muertos. Se le adorna con limonarias y flor de cempasúchil. También se utiliza en algunos pueblos del norte del estado de Puebla, el arco elaborado con la llamada “rama tinaja”, un carrizo local.

> Papel picado.

Es considerado como una representación de la alegría festiva del Día de Muertos y del viento.

> Velas, veladoras y cirios.

Todos estos elementos se consideran como una luz que guía en este mundo. Son, por tradición, de color morado (símbolo de duelo) y blanco (símbolo de fuerza), ya que significan duelo y pureza, respectivamente. Los cirios pueden ser colocados según los puntos cardinales, y las veladoras se extienden a modo de sendero para llegar al altar con el fin de que el espíritu se pueda orientar y encontrar su camino.

> Agua.

El agua tiene gran importancia ya que, entre otros significados, refleja la pureza del alma, el cielo continuo de la regeneración de la vida y de las siembras; además, un vaso de agua sirve para que el espíritu mitigue su sed después del viaje desde el mundo de los muertos. También se puede colocar junto a ella un jabón, una toalla y un espejo para el aseo de los muertos.

> Flores.

Son el ornato usual en los altares y en el sepulcro. El cempasúchil es la flor de los muertos, proviene de cempoal (veinte) y xochitil (flor), debido a que los antiguos consideraban que el humano se distinguía por una unidad vigesimal al tener 10 dedos en las manos y en los pies.9 La flor de cempasúchil es la flor que, por su aroma, sirve de guía a los espíritus en este mundo, además de embellecer el espacio mientras esté presente el espíritu.

En muchos lugares del país se acostumbra poner caminos con pétalos de dicha flor desde la ofrenda o altar, hasta la calle; se prende copal y luego se reza. En algunos pueblos los rezaderos elevan plegarias en las casas, a veces acompañados por una banda, que el día de los angelitos toca melodías alegres, y el de los grandes, música fúnebre10.

> Calaveras.

Las calaveras son distribuidas en todo el altar y pueden ser de azúcar, barro, chocolate o yeso, con adornos de colores de fuerte influencia barroca; se les considera una alusión a la muerte y recuerdan que ella siempre se encuentra presente. Tres calaveras más pequeñas en la base del altar se le dedican a la Santísima Trinidad, y una calavera más grande se le dedica al Padre Eterno.

> Comida.

Las cazuelas con comida se ponen arriba de la mesa o sobre un petate debajo de ésta. Debe contener muchas frutas y verduras, que recuerda a los frutos que la naturaleza nos brinda. El maíz debe estar obligatoriamente. Es la planta divina que representa a Mesoamérica. Ya sea en tortillas, tacos, gorditas, tamales, etc. Su color va en función de los cuatro puntos cardinales: – oeste-maíz rojo: fuego (relacionado con las brazas del copalero) – norte: maíz azul o negro: aire (relacionado con el incienso) – sur: maíz blanco: tierra que da forma al barro de las cazuelas – este: maíz amarillo: agua Los granos de maíz se colocan en pequeñas cazuelas de barro; si no se llegaran a encontrar de colores, se pueden pintar con el color respectivo.11

> Pan.

El ofrecimiento fraternal es el pan, uno de los elementos más preciados en el altar, tambien es una representación de la eucaristía, y fue agregado por los evangelizadores españoles. Puede ser en forma de muertito de Pátzcuaro o de domo redondo, adornado con formas de huesos en alusión a la cruz, espolvoreado con azúcar y hecho con anís.

> Bebidas alcohólicas.

Recuerda a el alma las bellas experiencias de la vida. Son bebidas del gusto del difunto denominados “trago” Generalmente son “caballitos” de tequila, pulque o mezcal.

Importancia de la tradición

La fiesta del Día de Muertos es una celebración con efectos múltiples derivada del encuentro de dos mundos. Los estudios históricos y antropológicos han permitido constatar que las celebraciones dedicadas a los muertos no sólo comparten una antigua práctica ceremonial donde conviven la tradición católica y la tradición precolombina, sino también una diversidad de manifestaciones que se sustentan en la pluralidad étnica y cultural del país.

Las representaciones de la riqueza cultural en torno a los muertos han dado lugar a una arquitectura simbólica y ritual que se expresa en una infinidad de obras plásticas, objetos artesanales y muestras del arte efímero, que se producen en las distintas regiones indígenas, además de creaciones artísticas que músicos, pintores y poetas mexicanos han generado en los últimos siglos, aportando al mundo una obra de singular valía como la que se encuentra contenida en la producción gráfica de José Guadalupe Posada, en la literatura académica de Octavio Paz y en la poesía de José Gorostiza. El repertorio es extenso, pero en conjunto muestra hasta qué punto la fiesta del Día de Muertos ha sido una referencia constante en campos tan heterogéneos como la lírica y la danza, la artesanía y la narrativa popular.12

La tradición de día de Muertos es una oportunidad para ofrendar, celebrar, remembrar y recrear juntos el pasado, cimentando nuestra identidad, estrechando vínculos afectivos al recordar a nuestros seres queridos con cada uno de los elementos que conforman esta tradición, que además están cargados de un fuerte simbolismo, preservadoras de las tradiciones que refuerzan y nutren nuestra Historia.

El Día de Muertos es una manifestación mexicana incluida dentro de la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO (2008) debido a sus elementos originales, enriquecidos con elementos de tradiciones de conmemoración de los muertos provenientes de España, lo que propició la fusión de elementos prehispánicos y españoles que se han perpetuado hasta nuestros días.13

Reseña Histórica del día de muertos

Estas celebraciones en occidente datan del siglo IX cuando el Papa Gregorio IV promulgó el primero de noviembre para dedicarlo a rezarles a los santos, declarándolo en el calendario litúrgico como “El Día de Todos los Santos”, con esto se buscaba honrar así a la multitud de creyentes que habían muerto en los primeros tiempos del cristianismo. Aproximadamente cuatrocientos siglos más tarde, el Abad San Odilo de Cluny designó el 2 de noviembre como “El Día de los Fieles Difuntos” un día dedicado a rezar por las almas de los fieles difuntos que habían fallecido.14

En los reinos católicos de León, Aragón y Castilla se tenía la costumbre de preparar para la celebración del día de Todos Santos ciertos alimentos como dulces y panes que imitaban las reliquias (los huesos que se suponía habían pertenecido a los santos). Esas réplicas en dulce de los huesos podrían ser canillas con miel, aunque hubo otras que semejaban distintas partes del cuerpo: cráneos, astillas de hueso y hasta esqueletos completos. En España y Nueva España, a esos dulces que imitaban las reliquias de los santos se les llamó alfeñiques, de los cuales los más demandados eran los que elaboraban las monjas de Santa Clara y San Lorenzo.15

En el Valle de México, los aztecas honraban a sus muertos en los primeros días de agosto con celebraciones y rituales ofrecidos a la diosa de la muerte Mictecacihuatl. Los españoles cambiaron estos rituales a principios de noviembre para que coincidieran con celebraciones católicas del “Día de Todos los Santos” y “El Día de los Difuntos.”16

Estas fiestas, además de dedicarse a los muertos, también eran propiciatorias de la agricultura, ya que en ese mes (agosto para los cristianos) debido al hielo, temían los indígenas la muerte de las cementeras. Para ello se “apercibían con ofrendas y oblaciones y sacrificios”. Las ofrendas consistían en dinero, cacao, cera, aves, frutas, semillas en cantidad y “cosas de comida”. 17

Hoy en día el 1 de noviembre está dedicado a Todos Santos y el día 2 a los Fieles Difuntos. Sin embargo, en la tradición popular de gran parte de la República Mexicana, el día 1 se dedica a los muertos chiquitos o niños fallecidos, y el día 2 a los adultos o muertos grandes. No obstante, se dan una serie de variantes a lo largo del país: en algunos lugares se dice que el 28 de octubre es el día de los matados, o sea de aquellos muertos en accidente, y que el día 30 de octubre llegan las almas de los limbos, es decir, de los niños que murieron sin ser bautizados.

Aunque cada región tiene maneras únicas de honrar a los muertos todos están enfocados en darle la bienvenida y complacer a sus parientes fallecidos para asegurar de éstos sus bendiciones.

 

 

 

FUENTES BIBLIOGRÁFICAS 

http://web.uaemex.mx/identidad/docs/cronicas/TOMO%20IX/MUERTOS.pdf

https://www.oaxaca-mio.com/fiestas/muertos.htm

https://arqueologiamexicana.mx/mexico-antiguo/ofrendas-y-calaveras-celebracion-de-los-dias-de-muertos-en-el-mexico-actual

https://www.oaxaca-mio.com/fiestas/muertos.htm

http://www.redalyc.org/pdf/159/15921049002.pdf

https://www.uv.mx/cienciahombre/revistae/vol25num1/articulos/altar/

https://www.teresianojuarez.com/index.php?view=article&catid=18:altares&id=157:altar-de-muertos&format=pdf&option=com_content&Itemid=51

http://cdigital.dgb.uanl.mx/la/1080099386/1080099386.PDF 10 https://arqueologiamexicana.mx/mexico-antiguo/colocacion-de-la-ofrenda

http://cdigital.dgb.uanl.mx/la/1080099386/1080099386.PDF

https://www.cultura.gob.mx/turismocultural/publi/Cuadernos_19_num/cuaderno16.pdf

http://www.redalyc.org/pdf/155/15545663013.pdf

https://as.vanderbilt.edu/clas-resources/media/DiadelosMuertos%20Historia%20y%20Costumbres%20-%20Espanol.pdf

https://arqueologiamexicana.mx/mexico-antiguo/dias-de-muertos

https://as.vanderbilt.edu/clas-resources/media/DiadelosMuertos%20Historia%20y%20Costumbres%20-%20Espanol.pdf

https://www.cultura.gob.mx/turismocultural/publi/Cuadernos_19_num/cuaderno16.pdf

 

 

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